Entrevistas
"La verdad que lo que nos esta pasando
es exagerado"
En un bar porteño, junto a la Bersuit, hablamos del Luna
Park.
CM: Como va? Parece que muy bien ya que arrancaron con un Luna
Park y ya van como 6. Donde piensan llegar?
Bersuit:
Y... hasta 7. No... no sabemos, la verdad que lo que nos esta
pasando es exagerado, por lo menos para nosotros. La banda recién
se masifico este año y es todo nuevo, asi que vamos a hacer
lo que podamos y lo que nos haga feliz. Si algo nos empieza a
lastimar, nos sobrepasa o nos produce cansancio y fatiga, lo vamos
a dejar porque siempre tuvimos un crecimiento muy pausado, de
acuerdo con nuestras posibilidades sobre lo que podíamos
hacer y dar. Vamos a tratar de manejarlo para que este todo bien
para nosotros y para la gente. Esto es tan importante como hacer
6 o 7 estadios.
CM: Que va a encontrar distinto el publico en este show?
BV:
La fiesta va a ser la misma. Lo distinto va a ser el lugar, algunas
sorpresas, momentos, invitados, pero todo con la misma alegría
y el corazón de siempre.
CM:
Cuándo se decidieron a hacer un Luna Park?
BV:
Después de los cinco Obras del año pasado pensamos
en un lugar mas grande, pero nunca nos imaginábamos haciendo
seis.
CM:
Claro, además tienen que pensar en seguir recorriendo el
país.
BV:
Hasta ahora hicimos 28 conciertos por todo el país. Es
alucinante porque nos encontramos con una argentina reviva a nivel
espiritual y humano a pesar de estar pasando una pálida
muy grande. Vamos a salir adelante sencillamente porque la gente
esta empezando a apostar por si misma, por sus sentimientos, por
sus estados de animo y tiene ganas de vivir. Nada mas que eso
y no porque nos vaya a ayudar el FMI, ni el próximo gobierno
que seguro va a ser para que el pueblo tenga que emprender otra
lucha; la gente esta tomando conciencia de grupo, el país
no esta mejor, la gente si.
CM:
Cuál es el publico que los sigue?
BV:
Gente, nos sigue la gente. La mayoría esta en la edad en
la que todavía se tienen muchas ilusiones y ganas de vivir.
A veces eso ocurre a los 14 años y otras veces a los 50.
Es maravilloso.
CM:
Nos alegramos del éxito que tienen y esperamos que en un
alto de la gira pasen por el canal. Nos vemos en el Luna.
BV:
seguro que vamos a ir y aprovechamos para saludar a todo el país
porque es increíble lo que nos pasa a cada lugar que vamos.
CMTV,
marzo 2003
Cordera:
"Nadie preparó a la Bersuit para este éxito"
La
banda vive su mejor momento con el éxito de su disco doble
Cordera: "Nadie preparó a la Bersuit para este éxito"
Dijo que el grupo trata de esquivar y burlarse de todos los estigmas
y etiquetas Carolina Taffoni / Escenario Bersuit Vergarabat se
transformó en un fenómeno popular imparable. Las
cifras de su último disco, "La argentinidad al palo",
un doble que se vende por separado, lo dicen todo.
En
plena era de la piratería, el álbum ya lleva vendidas
132 mil copias. Y no son sólo números. La banda
también se convirtió, canciones y discurso de por
medio, en una suerte de termómetro del estado de ánimo
de los argentinos. "Queremos tocar hasta los 90 años",
dice el líder del grupo, Gustavo Cordera, con tal entusiasmo
que lo hace creíble. Desde España, donde Bersuit
está cerrando una gira por 21 ciudades, el cantante aseguró
a Escenario que la banda aprendió a adoptar conductas menos
destructivas pero también advirtió que "el
éxito es mucho más peligroso que el fracaso".
-"La argentinidad al palo" prometía ser un disco
muy político y social, sin embargo las letras tocan temas
diferentes... -Sí, lo quisimos hacer así. La banda
trata de esquivar y de burlarse de todos los estigmas. Y algo
que te produce un estigma es que un presidente tenga que hacer
algo para que nosotros le respondamos con una canción.
Así tu vida artística se transforma en una cosa
muy limitada, muy precaria. La política es una cosa más
dentro de nuestra vida. También nos gusta mucho el sexo,
la poesía más profunda y fina y lo grosero. Nos
divierten mucho las cosas groseras. Sentimos que en eso hay humor
y lo compartimos con la gente.
-Durante
dos discos cantaron contra los valores que representaba la cultura
menemista, ¿ahora de qué habría que cantar?
-Nosotros nunca hicimos una canción en contra de nadie,
es preferible mirar para adentro. Las miserias de la humanidad
están también dentro de mi corazón. Yo no
tengo que mirar tanto para afuera, nada humano me es ajeno. La
actitud de rebelión se da cuando tengo sentimientos de
rebelión, y ya lo manifesté con "El estallido"
y "Sr. Cobranza" y lo sigo haciendo en los conciertos.
Ese espíritu está, pero también hay otros
colores. Me gusta lo diverso.
-Con el nuevo álbum los medios los tomaron como una especie
de analistas de los argentinos, ¿eso es un halago o un
peso? -Todos los argentinos somos de alguna manera analistas políticos,
directores técnicos y mejores presidentes que el presidente,
eso seguro... (risas). También podemos ser muy buenos ladrones,
podemos ser cualquier cosa, somos argentinos, por suerte.
-¿Hay
un proceso de profesionalización en Bersuit? -Es una categoría
alucinante la que me decís (risas). Creo que uno va adoptando
conductas que no sean tan destructivas. Cuando tenés mucho
trabajo necesitás manejar la energía. Lo estamos
aprendiendo. Necesitamos manejar la energía porque queremos
tocar hasta los 90 años. Ese es nuestro sueño. Y
si yo me muero, que venga otro cantante, como si yo fuese una
cosa descartable, y continúe con la historia de Bersuit.
-¿Extrañás
algo de la época under? -Yo soy nostálgico, extraño
todo el pasado. La nostalgia es un sentimiento muy raro, porque
le quita a los momentos vividos lo doloroso. Por eso uno quiere
volver a vivirlos. No es que todo tiempo pasado fue mejor... Hay
cosas que ya fueron. Yo ya perdí la posibilidad de jugar
al fútbol en Lanús, por ejemplo. Si entonces hubiese
tenido la mentalidad, la cabeza que tengo ahora, a lo mejor hubiese
jugado.
-¿Seguís
viviendo en la zona pesada del Docke? -No, vivo en San Telmo.
Me mudé porque estaba viviendo en una casa tomada. Me pareció
que era el momento de soltarla, porque era de un amigo. Yo tomé
una casa por necesidad, no porque soy del movimiento super psico
okupa argentino (risas).
-Cuando la banda se volvió realmente masiva, ¿alguna
vez te cansaste y pensaste: "largo todo y me vuelvo a la
agencia de autos"? -No, jamás. De eso no tengo nostalgia,
aunque aprendí mucho. Aprendí a vender, que es maravilloso.
Pero entre vender un auto y vender mis fantasías, prefiero
esto.
-¿Es cierto que el éxito arruina y corrompe? -No
sé. El éxito es mucho más peligroso que el
fracaso, porque para el fracaso estamos preparados, es natural.
A nosotros nadie nos preparó para este éxito. Nosotros
no nacimos exitosos, siempre luchamos contra la adversidad. Siempre
vimos la realidad de frente con todos los escollos. Ahora estamos
viviendo una época más dulce en ese sentido, como
premio por haber luchado tanto por un sueño. El éxito
también es peligroso por el tema del dinero, porque empieza
a haber más presión, más gente, más
envidia. Por eso lo que tenés hay que compartirlo. Si te
comprás una parrilla o un quincho que sea para compartirlo
con todos tus amigos, no para comer solo.
-Algunos
te ven como un antihéroe del rock nacional, ¿cómo
te ves vos? -Ni como un héroe ni un antihéroe. No
soy nada cerca de lo heroico. Ni Charly García es un héroe,
él presenta sus debilidades con total naturalidad.
-¿Les
molesta que los llamen "la banda de sonido de la era K"?
-Hay gente que necesita categorizar a la banda de alguna manera,
y siempre nos perjudican. Dicen que somos los número uno,
que somos la banda de sonido... Esa es la misma gente que después
te destroza por cualquier estupidez personal. Yo no le tengo ningún
tipo de confianza a esas calificaciones. Me parecen una falta
de respeto para todos los músicos del país.
-¿Qué
pensás del gobierno? -Hay menos escepticismo en general.
Siempre da para confiar, hay que esperar. Yo no puedo desconfiar
de alguien que desconozco.
Revista TXT
Son
la banda de rock nacional del momento. La más convocante,
la más fiestera, la que tiene aristas políticas.
En pocos días editan su nuevo disco, una exploración
de lo bueno, lo malo y lo feo que tiene el bendito hecho de ser
argentino.
De
los ocho integrantes de la Bersuit Vergarabat, seis objetan la
tapa del próximo disco, que va a estar a la venta el 5
de marzo. Según los músico, la tapa consiste en
una situación de "co-cogida", un trencito con
todos los de Bersuit en pelotas, en un puerto, como si fueran
marineros orgiásticos. Gustavo Cordera, la voz de Bersuit
-en todo sentido- explica su fanatismo por la portada polémica:
"La tapa demuestra el costado más estúpido
de nosotros mismos. Justamente cuando estamos ocupando un lugar
muy importante dentro de la sociedad, la gente tiene que saber
que fueron ocho estúpidos los que llegaron a ese lugar.
También son grandes, sensible y hermosos. Pero a mi nunca
me gustaria dejar de ser idiota", dice, jugueteando con el
agua de la pileta de la bonita quinta/estudio de grabación
Del Cielito, que comparten los ocho en Parque Leloir. Mientras
el pelado piensa y repiensa, interpreta y se festeja, los seis
disidentes se limitan a decir cosas como "la detesto"
o "me parece realmente horrible". La tapa ilustra la
primera parte de La argentinidad al palo, se es lo que se es,
séptimo disco de l abanda, que vendrá dividido en
dos entregas y ya figura entre los más esperados de 2004,
considerando que desde Hijos del culo (2000) no sacan un disco
con temas nuevos (en 2002 editaron el vivo De la cabeza con Bersuit
Vergarabata, triple platino) y que el año 2003 los consagroó
como la banda más taquillera del momento. Justo la Bersuit,
que siempre se jactó de estar del lado de enfrente, es
hoy la banda que más vende.
Pais
Generoso
Están
los ocho dispuestos a sacarse fotos y dar notas de a pares. Son
los últimos días antes de las vacaciones de un año
movido. "Mi mujer quiere viajar y yo no sé como convencerla
de que nos quedemos acá. Tengo las bolas por el piso de
viajar", dice un poco culposos Pepe Céspedes, bajista.
Para la Bersuit, el viajar es un placer que implica la responsabilidad
de no alejarse de su público, que en muchos casos no conoce
el aeropuerto de Ezeiza. Por eso el disco, productor de años
de giras por el mundo, oscila entre lo íntimo -historias
de argentinos en el exterior - y lo universal, com opara que nadie
quede afuera. "Cuando saís del país te reconocés
más tanto a vos como al prójimo como ser argentino",
continúa Céspedes.
La Bersuit siempre fue una banda de coyuntura, el rock nacional
en un sentido más literal. Su nacimiento data del año
1987, pero después de tres discos que no pegaron en la
multitud (Y punto - 1992; Asquerosa Alegria - 1993 y Don Leopardo
- 1996 ), enel 98 les llegó la hora con Libertinaje, de
la mano de Gustavo Santaolalla. Desde allí la banda arrojó
inolvidables hits a la memoria rockera nacional, com0 oYo Tomo,
Se viene y Sr. Cobranza, compuesto por Las Manos de Filippi, y
convertido por Cordera & Cia, en un o de los temas más
representativos del antimenemismo en época menemista. En
vivo, el histrionismo, la potencia y la desfachatez de Cordera
por tratar de forros a los pacifistas o gritar "que se vayan
todos a la concha de su madre" supieron descontrolar al ascendete
público. El tema Se viene no sólo sigue calentando
el ambiente en los shows, sino que trascendió las plateas
y convirtió a la Bersuit en una explicita voz premonitoria:
el estallido de diciembre de 2001 tuvo banda de sonido propia,
Made in Argentina. "Haber musicalizado esa parte de la historia
fue un regalo enorme de la vida. El cacerolazo fue el hito más
importante de la historia argentina. El 25 de mayo de 1810 había
unos insignificanes pelotudos con paraguas pidiendo una escarapela.
Esto era una guerra civil, pero con características extrañas.
¡La gente se había alzado por que le robaron la plata
de los bancos!", dice Cordera.
Más de dos años después, la canción
que logra un intensidad a la de Se viene en los conciertos es
la que da nombre al nuevo disco. La argentinidad al palo es un
malambo rock que releva elementos característicos de Argentina
y del argentino (el dulce de leche, la birome, el Obelisco, la
canchereada, etcétera) y se aleja de las apuestas de futuro
para dar unavisión retrospectiva: unos canillitas gritonean
hechos importantes del país (desde Videla hasta los cinco
presidentes en una semana) y después aparece Cordera vomitando
frases que serían representativas del argentino medio ("¿Qué
me vienen a coger a mi con la pija muerta? ¡ Yo la tengo
más grande que vos!") que terminan en un "¿Yo?
¡Argentino!". Siempre que la tocamos en vivo, justo
después de esa parte, la gente empieza a gritar "Argentina,
Argentina". DEspués la canción sigue y se nomrba
el tiro de Favaloro. Ahí todos se callan y bajan la cabeza.
Después la levantan y aplauden. La canción termina
hablando del paso del éxtasis a la agonía, que es
exactamente lo que acaba de pasar en la canción. Eso tiene
mucho que ver con Argentina", describe conmovido Juan Subirá,
tecladista y compositor.
Ahora, que la argentinología ganda terreno en la banda,
Cordera despliega sus dotes de argentinólogo: "Cuando
alguien te dice que sos argentino lo podes tomar como un insulto
o como un halago. Normalmente, cuando una mujer fuera del país
piensa "es argentino", es unhalago. Los argentinos enamoramos
a las mujeres del mundo, por la manera de hablar y de mentir.
Por eso nos odian los hombres. El disco es mirarnos en un espejo
y vernos muy lindos y muy feos a la vez, justo en un momento en
que el argentino está empezando a mirarse y a tener un
poco de conciencia de sí."
Cordera
Patagónico
A
pesar de la autocrítica o de la acumulación de clichés
argentinísimos, el espiritu de La argentinidad... (tema
y disco) es más pujante, menos bardero y tiene un dejo
de optimismo. Es que parece que la primavera de Se viene había
sido corta y pateada por el regreso de la mala época, hoy
volvió y es una estación que inunda de buenas ondas.
Por lo menos a Cordera. "Ésta es una época
primaveral, por supuesto. La gente tiene la esperanza en las primaveras.
Y es bueno que la tengan..."
-
Pero en los 90 también la tenían...
-
También. Y lo mejor que nos puede pasar es golpearnos la
cabeza mil veces, pero nunca perder la esperanza, eso es una estupidez,
porque te la podés perder. Estamos todos observando que
el tipo (Kirchner) haga la más mínima cagada para
destrozarlo. Tengamos cuidado con eso, que puede ser suicida.
Semamos mas inteligentes esa vez y esperemos. Por el momento hay
algunos indicios, algo en su discurso, en su mirada, en su forma
de ser que nos seduce. Yo me dejé seducir por Alfonsín
y de alguna manera me traicionó. Por Menem no me dejé
seducir, no necesitó eso para poder traicionarme. Bueno,
Menem nunca nos traicionó, siempre fue el representante
de los mas miserable de la clase media argentina, el ideal de
la mierda de la clase media argentina.
No debe ser fácil para una banda así perder la veta
opositora que los caracteriza: "Tampoco podemos hacer una
oposición sistemática", dice Subirá,
y Cordera agrega: "Ni estúpida. Si el tipo empieza
a torcer el rumbo, lo vamos a decir. No transamos en decir lo
que sentimos".
-
¿Se puede ser la banda más taquillera del momento
y mantener un discurso combativo?
-
Preguntale al Che Guevara, que era multimillonario.
-
Pero él no se hizo millonario como guerrillero....
-
Yo tenía plata antes de ser músico, tenía
mucha plata. Y no me metí en la música para ganar
dinero, sino para ser feliz. Para mí el dinero y el poder
son periféricos, de verdad. Lo importante es vivir la vida
que yo quiero vivir, hacer y decir lo que siento. Cuando vivía
en una casa tomada tampoco esa estructura me asfixió al
punto de no dejarme ver la belleza... y estaba viviendo en el
medio de la putresfacción de la sudestada. A mí
la vida me dio la posibilidad distintas formas de intercambio,
con gente de dinero, con gente sin dinero, con maestras como mi
mamá y mis tías, con criminales. Supe lo que es
tener el agua llena de mierda y también pude disfrutar
de una pileta de natación. Y podría ingeniármelas
para tener que aprender en la vida que me toque vivir.
-
Tenés confianza en tu capacidad de supervivencia...
-
Muchísima. Porque yo soy el mundo. Yo soy dios.
Justo cuando Cordera termina el speech con la palabra "dios",
Subirá, que está al lado también con los
pies en la pileta, también es pelado y también apoya
la tapa de los marineros en bolas, estalla de la risa mientras
que el otro mira fijo.
-
Si los invitan a un festival organizado por el gobierno nacional,
¿van?
-
Por supuesto que no. Nosotros estamos enfrente, siempre observando
al poder.
-
Pero si Quilmes organiza un festival, van, o el Fernet Cinzano
Cosquin Rock...
-
El Quilmes Rock fue un evento que, con una muy buena producción,
fue una fiesta. En cambio, el Cosquín es la miseria humana,
el robarle la plata a la gente. No vamos a ir nunca más
en esas condiciones. Lo otro no, lo otro está muy bien
hecho.
-
¿Por más que lo organice una gran marca como Quilmes?
-
Yo tengo cosas mucho peores que Quilmes. Para darte un ejemplo,
soy un ser humano, soy un poco homosexual, drogadicto, ladrón,
perverso, manipulador.
Oscar Righi, guitarrista, explica la relación del grupo
con las marcas en menos palabras. "Fue un debate, per no
tiene nada de malo que Quilmes esponsoree un festival de rock,
es lo que pasa en cualquier parte del mundo. La gente es feliz,
va, la pasa bien. Lo único que si vas a tocar a un lugar
y te ponen una bandera de Menem, te das vuelta, la rompés,
la tirás y te vas".
Un dato curioso: La banda dejó de tocar en festivales gratuitos
justamente después de que una botella de Quilmes le rompió
la cabeza al pelado Cordera en medio de un show.
Yo
Tomo
La
Bersuit tiene otros dos tópicos potentes: el sexo y los
vicios, que junto con lo argentino están atravesados por
el tono del grotesco. En los shows, eso se nota: una vez hasta
subió una embarazada que empezó a tirar leche con
el pezón en el tema Hociquito de ratón. Sin llegar
siempre a esos límites, las chicas pelan culos y tetas
sistemáticamente de acuerdo a la canción. A Cordera
le encanta. Para él, una orgía con 50.000 personas
en Plaza de Mayo es su sueño de revolución, ya que
jura que haría ingobernable este país: "Lo
más revolucionario que hay hasta ahora es el sexo, y cuando
más instantáneo, más revolucionario. Si dos
personas se encontraron por la calle, se miran, se sacan la ropa
y empiezan a coger como los perros, ésa es la revolución.
El sexo no tiene nada que ver con el poder, el poder no tiene
sexo, tiene perversión. La gente feliz tiene sexo. ¿Vos
te imaginás la cabeza de los que gobiernan cuando lo vean?
¿Vas a matarlos? ¡Si están siendo felices!
La revolución es el sexo. Y por eso se censura, por que
las personas que tienen sexo libre son seres libres y mentes libres".
Cada vez se entiende más la calentura de Cordera con la
tapa de La argentinidad al palo, y en lo que si hay unanimidad,
en cuanto al descontrol, es en todos los excesos.
No sorprende entonces que en el nuevo disco haya un tema que se
llame Fisurar, una joyita compuesta por ALbertito Verenzuela,
una canción divertidísima. El tema describe minuciosamente
el estado de fisura pero en un sentido más amplio. "Estoy
laburando alrededor de la fisura. Los psicólogos se van
a relamer. Se me ocurrió en Los Ángeles, un día
tranquilo después de haber fisurado las otras noches. Pero
la sensación de fisura también es cuando de repente
mi vieja, que la amo, me habla mucho y está al teléfono,
la tele, los perros, tres días sin dormir... ¡ufffisurar!",
explica Verenzuela con una enorme simpatía. Dice también
que últimamente está tratando de bajar los niveles
de "autoboicotina" que interfieren en su trabajo como
músico (a veces falta a las grabaciones, etc) Carlos Martín,
percusionista, lo escucha y comenta que cuando van de viaje todos
juntos se ven como "alegres fisurantes errando por el mundo".
"Pero hay que manejar las fisuras expuestas, no se puede
llegar a eso -agrega-. Con los chicos solemos decir que si hubiésemos
tenido este éxito en el 92, hoy tendríamos un muerto.
Estamos más grandes, como para no desbarrancar."
Mientras comen choripanes para la cámara, Cordera acapara
la atención desparramando chistes y anécdotas. A
una fotógrafa embarazada le dice que, para él, las
mujeres sólo quieren embarazarse para sentir que por su
vagina está pasando un pene gigante.
En ese momento cualquiera se podría preguntar si hay algún
tema del que Cordera no hable. Él, con esa seguridad sobre
sus inseguridades que lo hace cínico, irritante y a veces
un poco dulce, contesta: "Sobre la muerte, me aterra. Lo
hablo constantemente, en las canciones, todo, pero es un tema
que preferiría obviar. Porque me parece que es algo íntimo.
Cualquier cosa que yo diga al respecto puede llegar a determinar
a alguien, y no me interesaría. Yo supongo que debo influir
en las personas, pero a mí me gustaría que fuera
de una manera relativa. A mí me gusta que la gente dude,
y que vea que a pesar de que hago lo que siento tengo muchas dudas
y contradicciones. Es preferible emitir opiniones no tan comprometidas
y hablar de política."
Revista
TXT - Número 49
Febrero de 2004
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